El software que hay en el mercado no está pensado para ti. Construimos paneles de control, presupuestos, stock, CRM o el sistema que necesites, hecho para cómo trabajas tú, no para cómo trabaja una empresa genérica.
Cuéntanos tu casoCompras una herramienta genérica y pagas por veinte funciones que no vas a usar nunca, mientras la única que necesitas de verdad no está o funciona a medias. O te quedas en Excel y WhatsApp, y cada mes que pasa el proceso pesa más y da más miedo tocarlo.
El problema no es que no exista software bueno. Es que se diseñó para cualquier empresa, y tu empresa no es cualquier empresa. Si tu proceso es sencillo y estándar, puede que te baste con una herramienta ya existente: te contamos qué mirar antes de contratar una. El software a medida es para cuando eso ya no es suficiente.
Toda la información de tu negocio en un solo sitio, con los datos que a ti te importan, no los que trae de serie un dashboard genérico.
Tu catálogo, tus condiciones, tu forma de cotizar. Sin pagar por funciones de un sector que no es el tuyo.
Saber qué tienes, dónde está y cuándo se agota, conectado con cómo trabajas realmente, no con cómo trabaja una empresa de otro tamaño.
Seguimiento de clientes, oportunidades y agenda, sin los quince pasos de configuración de un CRM pensado para un equipo de ventas de cincuenta personas.
Ventas, producción, compras y administración conectados entre sí, con solo los módulos que tu empresa usa de verdad. Sin licencia por funciones que nunca vas a activar.
Y si lo que necesitas no está en esta lista: si se puede describir, se puede construir.
Antes de escribir una línea de código, vemos cómo trabajáis de verdad: qué pasos tiene el proceso, dónde se atasca, qué debería cambiar y qué no. Es el mismo diagnóstico que aplicamos en consultoría de procesos, aquí como primer paso antes de construir nada.
Nada de funciones de más "por si acaso". Se construye lo que el proceso necesita, ni más ni menos.
Entregas por fases, con algo funcionando pronto que podéis probar, no una sola entrega al final de meses de trabajo a ciegas.
Formación para vuestro equipo y acompañamiento posterior, sin depender para siempre de que sigamos nosotros ahí.
No hay una tarifa cerrada, porque no hay dos procesos iguales. El presupuesto se hace después de entender el alcance real, en la primera conversación.
Depende totalmente del alcance. Un panel de control sencillo no cuesta lo mismo que un sistema de gestión completo. Por eso el primer paso siempre es una llamada para entender qué necesitas antes de dar ninguna cifra.
Depende del proyecto, pero trabajamos por fases para que veas algo funcionando pronto, no solo al final.
Es habitual que sí. Parte del trabajo inicial es precisamente entender qué tenéis ya y cómo debe conectar el nuevo desarrollo con ello, en vez de obligaros a sustituirlo todo.
Trabajar por fases existe justo para esto. Se ajusta según lo que vais viendo funcionar, no se cierra todo al principio sin posibilidad de cambio.
Os dejamos con formación para vuestro equipo y con acompañamiento posterior. El objetivo es que el sistema quede en vuestras manos, no que dependáis de nosotros para siempre.
30 minutos de llamada para ver si tiene sentido, sin compromiso.
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