Formación práctica de IA en vuestras oficinas, para gente sin perfil técnico. Nadie viene a ver qué es la inteligencia artificial: cada asistente se va con la suya configurada, con su voz, y haciendo tareas reales.
Reservar una mañanaGrupos reducidos · en vuestras oficinas de Bilbao y Bizkaia · precio a medida
Le preguntan cosas, copian la respuesta y vuelven al trabajo de siempre. Al mes, la mitad ha dejado de usarla.
El problema no es la herramienta. Es que nadie les ha enseñado la diferencia: un chat responde; un empleado digital te conoce, trabaja con tus archivos y hace tareas a horas fijas aunque tú no estés delante.
Esa diferencia no se cuenta en una charla. Se monta. Y eso es lo que hacemos en una mañana.
El Reglamento Europeo de IA obliga a las empresas que usan inteligencia artificial en su trabajo a garantizar que su gente tenga «un nivel suficiente de alfabetización en materia de IA». No es una recomendación ni una guía de buenas prácticas: es el artículo 4, y está en vigor desde el 2 de febrero de 2025.
Aplica a cualquier empresa que use IA en su actividad profesional. No hay umbral de tamaño: entra igual un autónomo que una empresa de doscientas personas. Y cubre también a quien maneje IA en tu nombre, como proveedores o equipos externos.
La ley pide además que la formación esté adaptada al puesto de cada persona y al uso real que va a darle. Una charla genérica para toda la plantilla no cumple.
Por eso la mañana incluye un bloque de buenas prácticas y tratamiento de datos. Es la parte que convierte «usar IA» en «usarla con criterio», que es exactamente lo que pide el Reglamento.
La IA entrevista a cada asistente sobre su puesto, sus clientes y su forma de escribir. El resultado es su ficha profesional: el activo que alimenta todo lo demás.
Un post de LinkedIn o un email comercial listo para enviar, escrito como escribe él, no como escribe una máquina. Convertido en un comando propio para no repetir instrucciones nunca más.
Cada uno trae una carpeta real con facturas, ofertas y documentos desordenados. La IA hace inventario, renombra, clasifica y saca un Excel con los datos, pidiendo permiso antes de tocar nada.
Una rutina programada que le llegará el lunes siguiente a las 8:00 con lo relevante de su sector y sus pendientes. La IA que trabaja cuando tú no estás.
Empezamos viendo en directo lo que se puede llegar a tener funcionando: un briefing que llega solo, contenido escrito con tu voz. Nada de slides sobre "qué es la IA".
Trabajo guiado mesa a mesa: la IA conoce a cada uno, aprende su voz, ordena sus archivos reales y monta su rutina semanal.
Cada asistente enseña algo real que ha montado. Cierre de buenas prácticas y datos para que gerencia salga tranquila.
Antes de la sesión hay una videollamada de preparación y un contacto con vuestro responsable de informática para que el día D no se pierda ni un minuto en instalaciones.
La mayoría de equipos se queda aquí, y está bien: con lo que sale montado de la sesión hay trabajo hecho para meses.
Para quien quiera seguir, hay tres caminos. Ninguno hay que decidirlo ahora.
Unas semanas después, para ver qué ha aguantado, qué se ha quedado por el camino y arreglarlo.
Un paso más, definido a partir de lo que el equipo ya tenga montado y de lo que le pida su trabajo. No hay temario cerrado: se decide con vosotros.
Cuando lo que aparece en la mañana es que el problema no era la IA, sino cómo está montado el proceso por debajo.
No. El formato está diseñado para personas sin perfil técnico. Todo se hace guiado, mesa a mesa.
La IA solo ve lo que cada asistente le da, pide permiso antes de tocar cualquier archivo, y en cuentas de empresa los datos no se usan para entrenar. La sesión incluye un bloque de buenas prácticas para que esto quede claro en toda la organización.
El formato es de acompañamiento mesa a mesa, así que funciona mejor con grupos reducidos. Si sois más, lo vemos en la llamada: normalmente se resuelve con una segunda mañana.
Soporte por email incluido para dudas de lo montado en la sesión. Y para quien quiera ir más allá: sesión de seguimiento, formación de nivel 2 o diagnóstico de procesos.
30 minutos de llamada para ver si encaja: cuántas personas, qué perfiles y qué fecha.
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